lunes, 12 de marzo de 2012

Colombia, invitado de honor a Eurochocolate


Degustemos un cacao

Por Edgar Aldana Rosillo
Asesor de comunicaciones

Colombia, invitado de honor a Eurochocolate

El 2012 será un año marcado por diversos acontecimientos que pondrán al cacao colombiano como protagonista en el ámbito nacional e internacional y con ello a Fedecacao.
Uno de los hechos más relevantes, sin lugar a dudas, será la participación en Perugia (Italia) en Eurochocolate, del 19 al 28 de octubre, donde Colombia asiste este año como invitado de honor, distinción que se hace cada año a un país en particular y que en esta oportunidad será el nuestro.
La importancia de participar en este evento radica, entre otras razones, en que es una de las ferias chocolateras mas representativas de Europa, a la que van a su encuentro al menos un millón de personas, provenientes de todo el país y de los más variados rincones del viejo continente, durante 10 días, pues se trata de un evento para el deleite de los paladares con los mejores sabores y aromas del alimento de los dioses, es decir el cacao convertido en chocolate.
Allí se va a poder exponer diferentes aspectos de la cultura cacaotera de Colombia, el trabajo y los adelantos del país en diversos frentes y destacar, una vez más, las características de nuestro cacao que es catalogado como fino de sabor y aroma por la Organización Internacional del Cacao.
A esta feria internacional acuden personas de todas las edades desde los niños que siempre gustan de un confite de chocolate hasta los adultos que buscan productos especiales elaborados con esta materia prima, que en su gran mayoría producen los llamados países en desarrollo.
Los asistentes pueden degustar toda clase de chocolates ya que son múltiples los stands que se engalanan a lo largo y ancho del recinto ferial, con empresas de diferentes países.
Eurochocolate es un evento que tiene lugar cada año en Perugia (región Umbría, Italia central), en el mes de octubre. Es una manifestación muy interesante, mundialmente famosa pues es una de las más importantes en toda Europa en su género.
Esta manifestación anual está completamente dedicada al chocolate, y se desarrolla en una serie de eventos como la muestra comercial, el área didáctica con cursos dedicados a profesionales del sector y también a simples interesados, exposiciones, tiendas, zonas para niños, y las diferentes muestras de arte elaboradas con base en cacao, desde esculturas hasta vestidos que lucen diferentes modelos.
La manifestación fue creada por el arquitecto Eugenio Guarducci en 1994 y con el paso de los años se ha vuelto famosa en todo el mundo, hasta acoger en la ciudad millares de visitadores entre expositores que venden sus productos, turistas, expertos del sector, empresarios, industriales y hasta consumidores del manjar de los dioses.
La feria se desarrolla en el centro histórico de la ciudad –calles, plazas, lugares históricos y artísticos-  donde se preparan varios eventos, espectáculos, iniciativas culturales, recorridos de degustación.
Por todo eso, el que Colombia esté presente y este año sea el invitado de honor es un orgullo que debe mover a los cacaocultores pero en general a todo el país a voltear sus ojos a este sector y darle la importancia que tiene.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Plan decenal volverá a Colombia exportadora de cacao


Degustemos un cacao

Por Edgar Aldana Rosillo
Asesor de comunicaciones


Plan decenal volverá a Colombia exportadora de cacao

A partir de 2012 empieza una nueva transformación en el subsector cacaotero nacional que lo llevará a ser protagonista dentro del sector agropecuario, porque será el inicio de la ejecución del Plan Decenal.

Con este proyecto se espera volver a Colombia en autoabastecedor y exportador de cacao, aprovechando la potencialidad que existe en tierras aptas para la siembra de este cultivo.

Según un estudio de Corpoica, publicado con la colaboración de la Federación Nacional de Cacaoteros en 2008, se estableció que sin haber incluido todos los departamentos, en Colombia existen al menos 658.079 hectáreas en condiciones óptimas para la siembra del cacao y con restricciones menores, es decir que pueden ponerse en condiciones óptimas con adecuaciones posibles como por ejemplo el riego, se tienen más de 2.675.927 hectáreas.

El Plan que fue solicitado por el mismo Presidente de la República, Juan Manuel Santos, a Fedecacao, ha sido socializado con todos los actores de la cadena para que el crecimiento de siembras y producción vaya alineado con la atención de la demanda interna y externa.

El objetivo es aumentar el área sembrada en 150.000 hectáreas y rehabilitar 80.000 de plantaciones viejas en un periodo de 10 años, lo cual implica realizar nuevas siembras a razón de 15.000 hectáreas por año y renovar 8.000. Al final se debe alcanzar una producción de 285.600 toneladas, suficiente para atender el consumo interno y tener excedentes de exportación.

Este aumento tan significativo, sin duda requiere de una estrategia de comercialización del cacao por lo que se espera participar en las diferentes ferias, ruedas de negocios, seminarios y otro tipo de eventos en los cuales se pueda llegar a acuerdos, apoyados por Proexport. También se debe traer al país a grandes empresas industrializadoras de cacao del mundo que conozcan de primera mano la cultura cacaotera de Colombia y disponer adecuadamente los excedentes de cacao para que sean vendidos como finos de sabor y aroma.

Además, el Gobierno Nacional deberá apoyar a las organizaciones de productores en el tema de los sellos y los certificados tales como Rainforest Alliance, Comercio Justo, UTZ y otros similares de tal manera que se pueda ofrecer un producto especial de calidad que permita facilitar el acceso a los mercados internacionales.

Así mismo, hay que anotar que los productores han estado ausentes de la comercialización del grano en los últimos años, dejando esa tarea a los agentes que proveen a las compañías procesadoras, lo cual los hace vulnerables dentro del mercado, perdiendo las posibilidades de mejorar su ingreso teniendo en cuenta las ganancias de la intermediación. Ello señala la necesidad de que los productores organizados comiencen a mejorar la comercialización de su propio producto, fortaleciéndose como empresarios asociados.

De otro lado, vale la pena anotar que la implementación del plan decenal favorecerá alrededor de 280 mil familias del sector campesino mayoritariamente, teniendo un impacto positivo e inmediato sobre el empleo rural ya que pasaremos de 41.200 empleos a 55.314 en los primeros 4 años, lo que se traduce en un incremento del 134%.

Experiencias de los proyectos emprendidos en diferentes zonas de conflicto, ocasionado por el narcotráfico, muestran que el cultivo genera arraigo en la zona de desarrollo, propiciando una tasa de desplazamiento voluntario bajo, esto en relación con la generación de ingresos permanentes, y provoca ocupación de mano de obra permanente lo que hace que se ocupe la oferta regional y por supuesto la familiar consolidando los núcleos de familias entorno de la ocupación generada por la explotación del grano

Para el mantenimiento se requiere hacer un acompañamiento técnico a los agricultores por 3 años hasta que el cultivo inicie su producción. Los cultivos se establecerán  bajo un sistema agroforestal, con la utilización de material genético de alto rendimiento probado y recomendado para las diferentes zonas agroecológicas, cuya densidad de siembra oscilará entre 1.000 y 1.200 árboles por hectárea.

Así mismo, con el fin de lograr las metas trazadas se necesita que el departamento de extensión de la Federación Nacional de Cacaoteros sea fortalecido con la posibilidad de capacitar a sus técnicos y aumentar su número requiriéndose un aporte proveniente del Estado, con lo que se fortalecería el Fondo Nacional del Cacao para desarrollar la atención a las nuevas áreas de los proyectos ejecutados recientemente y la modernización de las áreas tradicionales.

lunes, 21 de noviembre de 2011

El cierre del año cacaotero


Degustemos un cacao

Por Edgar Aldana Rosillo
Asesor de comunicaciones


Se terminó un nuevo año cacaotero y el balance se puede hacer desde diferentes ópticas y así mismo, afirmar que fue bueno, regular o malo, todo depende de cómo se mire.

Uno de los ítems más importantes es el de la producción donde el resultado fue una caída del 12,03%, al pasar de 40.013 toneladas en 2009/2010 a 35.201 en 2010/2011

En comienzo y mirando de manera fría las cifras se podría decir que el balance fue negativo, en la medida en que hubo un descenso, pero sí se entra a detallar qué pasó, vemos que las cosas son diferentes porque fue un año bastante complicado, fundamentalmente por el tema del clima.

No hay que olvidar que el país debió soportar uno de los fenómenos de La Niña más duros que se han presentando, con un nivel de lluvias que superó los registros históricos y sin espacio para una temporada seca como era tradicional, antes de la llegada de la siguiente época lluviosa.

Esta situación implicó un incremento de la amenaza de plagas y enfermedades en los diferentes cultivos y en casos como el del cacao de la Monilia, que se favorece con condiciones húmedas como las que se registraron, con el consecuente efecto sobre la reducción de la cosecha.

Es por eso que cuando se mira que la caída fue del 12,03% se puede decir que el balance no fue tan negativo porque las pérdidas habrían podido ser mucho más altas. Esto se evitó, gracias a los convenios que la Federación suscribió con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y con el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), por medio de los cuales se desarrolló una intensa campaña con los productores de las diferentes zonas productoras para que aprendieran a manejar el problema y aplicaran las recomendaciones de los técnicos.

Estos programas se continúan ejecutando, pero el balance haciendo un corte al cierre del año cacaotero 2010/2011 es satisfactorio en la medida en que se evitó una disminución más fuerte de la producción.

El otro problema que se tuvo fue el de la infraestructura vial por causa de las intensas lluvias que provocaron el colapso de las carreteras por donde debe transportarse la cosecha, ya que en la mayoría de los casos se trata de vías terciarias de municipios alejados que carecen de un adecuado mantenimiento y sufren las mayores consecuencias.

Si bien, entonces, por el lado de la producción los resultados no fueron muy favorables, no sucedió lo mismo con los precios que llegaron a tener un incremento de hasta $500 mil por tonelada, alcanzando niveles de $5,7 millones, que sin embargo no pudieron ser aprovechados por muchos productores debido a la escasez del grano.

Entre un año cacaotero y otro el aumento del precio promedio fue de 6,16%, nivel que se ubica por encima de lo que fue la variación del IPC, lo que significaría una mejora en los ingresos de los productores. No obstante, el valor de la cosecha de 2010/2011 fue inferior en 6,61% respecto a 2009/2010, debido a la menor producción, que como dijimos antes fue de 12,03%, lo que refleja entonces los mejores precios.

La situación de la cacaocultura colombiana contrastó totalmente con lo que pasó en el mercado mundial donde se observó un superávit, entre otras razones, por la alta producción de los países africanos, principalmente Costa de Marfil, Ghana y Nigeria, que responden por la mayor parte de la oferta del grano.

En dichos países se obtuvo cosecha récord que hicieron que el mercado mundial se viera sobreabastecido, teniendo en cuenta que la demanda no creció al mismo ritmo, sino de una forma más lenta.

Las perspectivas del cacao en estos momentos son demasiado inciertas, aunque las previsiones de la Organización Internacional del Cacao (ICCO) son las de un aumento en la producción, ya no será tan grande como este año, pero el consumo también se podría resentir, entre otras razones, por la crisis económica mundial que frena la compra de cacao y la elaboración de los diferentes productos.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Colombia en la ruta del cacao (Segunda parte)



Tal como lo señalábamos en nuestro blog anterior, seguimos con el tema de la ruta del cacao en Colombia. En esta oportunidad para referirnos a la más reciente visita que realizó a nuestro país el chef y experto chocolatero José Ramón Castillo, para participar en el primer salón del chocolate.

Allí este amante del tema del cacao hizo un rápido recorrido por la historia del cacao y el chocolate en el mundo y mostró cómo en su país, México, existe una enorme preocupación por la pérdida de una hectárea o una hectárea y media diaria de este cultivo, a causa de la Monilia.

La alerta la hizo para que en Colombia no pase lo mismo y se tomen medidas que permitan controlar plagas y enfermedades que puedan dar al traste con los esfuerzos que se vienen realizando para posicionar el cacao nacional en diferentes escenarios mundiales.

En este sentido, cabe resaltar el trabajo mancomunado que en el país viene realizando Fedecacao con el gobierno, tanto el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, como el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), entidades con las cuales se han suscrito sendos convenios para tratar de realizar controles sanitarios que impidan el ataque de plagas y enfermedades.

De hecho, también Castillo señaló la necesidad del apoyo que debe dar el gobierno para que el cacao tome el impulso requerido y pueda ser identificado en los mercados mundiales como un producto fino y de aroma.

Una vez más hay que reconocer que en este sentido también se cuenta con el respaldo del Ejecutivo que declaró al sector de cacao-chocolate como de talla mundial en el programa de Transformación Productiva Ola Agro y por tanto lo va a impulsar en diversos escenarios.

Sin embargo, es importante que los cacaocultores nacionales se preparen más y tengan un producto de mejor calidad, lo cual implica un adecuado beneficio y en lo posible le den algún tipo de valor agregado porque ello le permite tener unos ingresos más altos.

También el experto mexicano se refirió a las coberturas nacionales y fue crítico en el sentido que si bien Colombia tiene un buen cacao, el mismo no se logra percibir por la cantidad excesiva de azúcar que se añade, “se debe aumentar los porcentajes de cacao para que tenga un sabor más coherente porque el chocolate que comen ustedes es bastante dulce y cuando los chefs vamos a preparar un postre debemos agregarle azúcar entonces se hace empalagoso. Si queremos probar en nuestro paladar el verdadero sabor del cacao colombiano hay que bajarle la cantidad de azúcar”, advirtió.

Esto se constituye en otro llamado importante, esta vez para la industria, que se debe preocupar más por valorar el cacao de nuestros agricultores y añadirlo como ya lo están haciendo algunos, en mayores proporciones, las cuales deben estar identificadas desde el empaque mismo, para que el consumidor sepa qué cantidad de cacao tiene lo que va a adquirir.

Como lo sentenció el mismo José Ramón Castillo “hay que darle mayor atención al productor porque sin cacao no existe la industria”. Además, consideró que el cacao colombiano puede llegar a ser tan importante como el café, porque cuenta con las características para ello, lo importante es contar con el apoyo necesario y ese es un trabajo que se construye de la mano del gobierno y el sector privado.

La tarea está planteada, hay que hacerla.